invisible hit counter Mente d un corazón descrita c/un alfabeto humano

noviembre 09, 2009

aquí



Y me pregunté cuestionándome el por qué de la incognita, y me cuestioné al buscar el por qué de mi pregunta.

Me revolví en esas hojas que ya han caido de la memoria y me revolque en las páginas de los árboles que fructificaron en eso que hoy es historia.

Me cuestioné al buscar la pregunta a la respuesta que en mi corazón estaba y el por qué me cuestioné al llegar a ese sitio en donde los embrujos de las preguntas salen sobrando, sostuve mi mano a tu tronco y fue cuando solo suspire pensando que era un sueño.


. . .

¿Cómo fue que llegamos hasta aquí?

Esa fue la respuesta a la dirección que hoy es huella, ha sido larga la caminata para encontrarnos en este sitio en el que paralelos los trazos han hecho perpendicular un lazo, y es que la dirección que hoy es respuesta y aquella huella que camina de mi lado ha hecho que hoy encuentre en tu recuerdo un respaldo que hace sonreír al sitio que hoy es retrato.

Y retrato la fotografía de tu abrazo sosteniendo en la palma la sinceridad con la que se acaricia y entre humo se forma el sentimiento constante que volátil vierte su amorfa conjugación.

Será que es pregunta la respuesta que ambos sabemos y que los cuestionamientos melancolía no absorben, pues entre nosotros no hubo un telón que ocultase al público lo que se sentía como amor, y es que respuesta es la pregunta que me hizo sonreírme al cuestionarme el por qué llegamos a este punto en el que el sitio hoy es retrato y tu abrazo sigue sosteniendo en días mi sonrisa.

Y es que fotografías mi cariño que acaricia amistad que hoy es la forma tangible de ese aroma que de amor y mieles transformó su cara.

Hoy que pensé en pensarte sin quererlo así o haberlo planeado, hoy que como ayer no planee pensarte ni responderte aquella incógnita que el calendario ya tiro en la página quise venir a dar gracias por ser perpendicular a tu camino, por el trazo que dibuja en mi vida, por tu esencia que se mantiene constantemente cálida, por la sinceridad en escenario y por las escenas que siguen pasando.

Y es que tú fotografías ese tipo de instante en el que uno puede recurrir sin sonrojarse, ese en el que se sabe querida, ese en el que se puede caminar descalza.

Hoy te pensé sin así haberlo planeado y vine aquí para decir te quiero, para decirte Gracias por fotografiar tu tiempo en el mío.

octubre 23, 2009

el abrazo

Estaba en tus brazos cuando en tus brazos no estaba, estaba entre tus brazos cuando entre tus brazos trazaba la huída, estaba en tus brazos esos que ese abrazo infinito me enseño a perderme en tus brazos estaba cuando no estuve contigo.

Estaba perdiéndome en tus brazos cuando en tus brazos perdía el contento, cuando perdí los brazos cercanos que me acercaban.

Estaba en tus brazos cuando en tus brazos no estaba y mi dicha perdió la caricia esa que le apellidaba mi sonrisa, estaba pensaste en tus brazos cuando en tus brazos no estaba.

Y es tan vago lo que siento que me cohíbe el momento y no quiero mirarte a los ojos sabiendo que entre tu rostro no encuentro aquello que deseaba.

En tus brazos estoy cuando los pies me vuelan y me vuelo en los abrazos, aquellos que ya no existen y te siento con nostalgia sabiéndote tan lejano, sabiéndome pérdida entre tus brazos aquellos que ya se fueron.

Y es lo que siento tan vago que me cohíbe el recuerdo, sabiendo que ya no hay momento que me quiera perder en tus ojos esos que tu rostro dibuja, sabiéndome pérdida entre tus brazos aquellos que me esclavizan.

En tus brazos un fuerte abrazo ese que sabe a permanencia, entre tus brazos mi permanencia nula, entre tus brazos tu abrazo y entre mi cuerpo la dicha que duele sabiendo que estoy lejos de esos tus brazos.

septiembre 18, 2009

vinculados

Se decía libre mas su libertad estuvo esclavizada al deseo de almohada que las letras azules tarareaban en canción de rosas, se decía libre cuando su libertad paulatinamente se ligaba a la libertad de esclavizar su parada en el sueño de plumas que volátiles permanecían pegadas a sus dedos.

Se decía libre y la conocí en el tiempo en el que no se toma un descanso, en el que brinca para saltarse los descansos y que prefiere sumar minutos para deberle al futuro, se decía libre y la conocí siendo esclava de la libertad de un corazón ambiguo, se decía libre para elegir aventar sus monedas a un pozo y de deseos llenar la alcancía.

Se decía libre para dejarse llevar por el tiempo que no toma reservas, para impregnarse de poesía y vivir las tormentas en una pintura de atardeceres dulces, y la libertad se decía libre, mientras paulatinamente se casaba con la rutina de pensar en tiempo futuro olvidando que el presente le comía los pasos.

Era libre cuando la conocí o libre se decía hasta que olvido lo paulatino que corren las sorpresas, hasta que el tiempo decidió tomar un descanso y afianzarle fuerza a los meses que minutos hoy son de estudio.

Se decía libre hasta que profundamente observo sus ojos, esos que observan por primera vez el gozo y le ponen nombre a las figuras amorfas que fonemas encapsulan entre besos y ternura.

Se decía libre de los desperfectos de la vida que su vida eligió hasta que se vinculo al imperfecto presente que el futuro ideo, y fue libre hasta que sus ojos, esos ojos que libres son la miraron.

agosto 13, 2009

Pieza


De una pieza que se divide en extensiones, como el navío que descansa después de haber concluido el trayecto no marcado, como la pieza que sabe que formará parte de un todo, como el todo que se divide en extensiones para navegar sin descanso en dirección lejana a la de solo una pieza.

Sencilla y en singular la pieza se ha compartido, se ha dividido en extensiones de la conclusión de su mente de egoísmo, como la pieza que sabe compondrá el rompecabezas de un complejo andar para ser extensión de un todo que comenzará a caminar.

De una pieza difumino el horizonte al que tantas veces bese sin pensar si habría un mañana a su lado, de una pieza en la cantina de los verbos que suenan a poesía tomo la caminera de aquella borrachera de los corazones paracaidistas.

Y sencilla de una pieza rodeo sin rodeos lo que fue una aventura que sin lugar a dudas me dejó aquello que pedí con fecha posfechada a la incertidumbre de que algún día llegaría.

De una pieza comienzo desprendiéndome de ellas de las piezas que conforman los contornos de un singular en la carra mientras los rasgos se afianzan a mi cintura, mientras el movimiento me hace quedar de una pieza.

Atónita frente al espejo contemplo lo complejo de ser una pieza dividida en extensión de un corazón permanente que toca sin limitación aquella parte que ni siquiera yo conocía.

En esa pieza que ahora será suya conmigo compartida, en esta pieza de cuerpo que compartimos sin él ser totalmente mío y yo sintiéndome totalmente suya.

En esta sencilla pieza y de una pieza atónita contemplo el horizonte que tantas veces bese en silencio, aquellas tantas veces que me abalance a no saber cual sería la dirección de aquel mañana mientras tomaba en una copa néctar de aventura, júbilo y el brillo discontinuo de amanecer bañada en color.

Un solo color que ahora se divide en extensiones de confesiones que apenas comprendo, en ilusión virgen de aquella historia que apenas comienza y se llena de brillo de saberse extasiado por contemplar el horizonte y comerlo a pedazos mientras toma un respiro.

De una pieza contemplo la pieza que fui antes que hoy y los ojos me brillan con esa continua alegría de saberme dividida en extensión de una nueva vida.

Vida que contempla el horizonte de una pieza que es extensión de un todo, un todo que me extiende la mano para continuar de una pieza...

junio 24, 2009

lectura



Las innumerables cosas, las incontables veces que a tu lado he pasado y el sueño de sentarme a leerte mientras el horizonte olía solo a nuestros ojos encontrando mas pupilas que los fonemas.

Encontré la banca donde leerte las innumerables charlas que de fabulas parecieran distinguirse del resto de la jungla, me situe en ese sitio justo a tu lado donde lo que ha pasado no importa por el sueño de sentarme a leerte los ojos mientras tus pupilas abrazan la calma, y sentir que el horizonte esta por debajo de las estrellas que alcanzas con los dedos y que aquellas sonrisas son el vocabulario de las andanzas que por fin encuentran descanso.

Pense en citarte bajo la sombra de aquel tulipan gigante mientras las gotas se acumulaban para formar esculturas gigantes de lo intangible que son las ideas, pero fue mejor hallar un pedazo de tí donde recostarme a leerte los dedos que no hacen mas que contarme los incontables momentos que pasaremos juntos.

Encontré el lugar para volar y tu me encontraste el sitio perfecto para descansar, sentada en una banca mirándote el corazón que esta listo para escribir su historia.

No se explicarte, pero encontré nuestra banca y la hora precisa para abrazarte sin pensar en la lluvia o el paso de las estaciones, disfruté no tener que explicar el movimiento de mis pupilas mientras observaba los sentidos cruzar las calles sin meditar su desembocadura.

Es la primera vez que estoy en esta banca justo antes de que oscurescan las voces, encontré nuestro sitio, bienvenido.

junio 02, 2009



"Amor impostergable y amor impuesto.
Amor incandescente y amor incauto.
Amor indeformable. Amor desnudo..."


Y después de recordar esto no pude mas que dejar que el vino mojara mis dedos.


Y después de recordar esto no pude más que dejar que el vino mojara mis dedos.


Era tiempo de rendir declaración a aquellos impuestos que los besos le habían dejado, cobrarle cuentas a la arquitectura incansable e insostenible de un adeudo en el que la riqueza significabas que el olvido de aquellas cuentas que se dejaban caer sobre la seda.

Y era momento de incansable permitirle al tiempo correr a sus anchas y ensordecerse entre la deformidad que las siluetas formaban entre sus dedos.

Amor desnudo, sin la sonrisa vestida, con el alma descubierta, sin los tatuajes que esconde el andar a oscuras.

Era tiempo de rendir la declaración de las acciones que sin consecuencia busca le cobren con intereses, significaba ser rico más que afortunado, simplificaba en un parpadeo dejar de ser números que se cuentan en el calendario.

Y era momento de permitirle al viento correr entre las estrechas paredes que divide el pecho, entre deformación de recuerdos que formaban lazos que se disuelven con el paso de los dedos extraños.

Amor desnudo, puro, sin vestir la sonrisa que el alma oculta, sin el tatuaje que funde una etapa en la escalera.

A oscuras con la luz de la declaración profunda de un amor impostergable.

junio 01, 2009

Acantilado


No te quiero conmigo, contra ni encima, no te quiero debajo de aquello que se endulza de olvido ni te quiero por encima de la contra que persigue.

No te quiero en mi vida esa que desciende de un beso ni te quiero en la parada del amanecer a ojos de pastor adulterado, sonrisa fija en aquello que llama cielo.

No te quiero se dijo, no te quiero conmigo, ni encima ni contra de esa pared de ecos que emborrachan las notas, no te quiero debajo de las sabanas donde se pierden los sonetos.

No te quiero en la vida del beso que despierta ni te quiero en la parada del atardecer poético, no te quiero en el instante de apellido paraíso ni te quiero conmigo para enumerar los sueños.

No te quiero conmigo destierro que abruma entre el vacío irremediable de un corazón inundado de gozo.

No te quiero debajo, detras o encima del abrazo que embeleza en pequeñas gotas de olvido.

No te quiero conmigo para en mi contra viajar contigo, no te quiero a mi lado para despedirme a diario, para subordinar el pensamiento y dedicarte a tí la mañana tardía.

No te quiero en la vida del beso que deseo ni te quiero en la rima del momento bastardo que prefiere su libertad a la atadura de una noche con nombre propio.

No te quiero a mis pies ni a mi lado ni detras, no te quiero conmigo ni en mi vida, se dijo.

A pie de acantilado no te quiero se dijo, y desdiciéndose brinco al acantilado.

- - -

Olvido que escribo cuando te toco y cuando tocas en mí eso que yo creí perdido, olvido que escribo cuando te toco y en mí tocas eso que perdía justo al involucrar el pensamiento.

Olvidaba que escribía cuando te tocaba y cuando tocaste en mí eso que perdidamente solía subordinarme ante el atardecer enamorado de unos ojos bestías.

Había olvidado que escribo, había olvidado lo que era no desear en la vida el discurso de miel errónea, había olvidado lo que es dejarse tocar con el alma y no desde ella, había olvidado perderme sin temor a involucrarme, lo había olvidado.

Olvidaba decir que escribo, olvidaba contarte que escribo y describo justo cuando miro el techo de la frente que en la mente hace muralla de un paraíso perdido.


Había olvidado lo que es esfumarse del mundo y el tiempo cuando el corazón te toca y desmembra de tí la esencia.

Olvidaba contar que escribo, pero es que escribo con la médula y que cuando destilan las letras no es en pro sino la contra de aquello que a veces parece tener vida.

Había olvidado que escribo en acantilado mirando a veces la espalda del atardecer, esperando la mañana del sueño que ensordece, dejándome llevar por el murmullo ardiente del pasado que llega retrasado.

Había olvidado lo que es permitirle alguien tocarte por debajo sin que enmedio exista el adjetivo difuso entre tejido de deseo y sexo.

Y olvidaba olvidarme entre la caricia profunda.

Había olvidado el acantilado en el que saltan las estrellas, en ese que permanece repleto de poesía inconclusa.

Había olvidado escribir con los pies flotando entre el viento que sabe bien trae de pasajero aquello que no se quizo, entre la lluvia que se encapsula en brisa de promesas.

Había olvidado no querer mas que la profunda caricia de un corazón distinto, pequeño y esperando ver mañana.

no te quiero en mi vida, vida de medias líneas, agenda de números en clave y redes que suponen ser sociales por eso de mi vida y en ella no quiero piezas sino seres completos.